Hoy quiero dedicar este post a uno de mis fotógrafos favoritos, Stephen Shore.

Nació en New York en 1947, y se interesó por la fotografía desde muy joven, a los seis años empezó a trabajar en un cuarto oscuro que le había regalado un tío suyo. Con nueve años empezó a tomar sus primeras fotografías en color en 35 mm. Fue muy precoz en toda su carrera, se dedico profesionalmente a la fotografía a los catorce años, a los diecisiete conoció a Andy Warhol y comenzó a frecuentar La Factoría, y a los 24 años fue el segundo fotógrafo que expuso en vida en el Museo Metropolitano de Arte de New York.

Poco a poco fue aumentando el formato de sus cámaras, pasando del 35 mm al 4 x 5 “, y de esta, al 8 x 10 “ A los 29 sus fotografías en color se colgaron en el MOMA de New York.

Con William Egglestone demostró que el color era tan potente como para poder compartir grandes exposiciones y ser considerado obra de arte con el clásico blanco y negro. Sus fotografías más conocidas nos enseñan unos Estados Unidos en su versión más profunda, donde tomen protagonismo sus pueblos y calles. Actualmente es el director de fotografía del Bard College, en Massachusetts. Altamente recomendables sus libros, en especial Uncommon Places de 1.982






